domingo, 2 de diciembre de 2012

Confianza en el futuro




Hace un par de días saltaba la noticia de que entre las empresas de la zona euro y de la Unión europea en su conjunto el índice de confianza ha mejorado inesperadamente en el mes de noviembre, recuperando un nivel que no se veía desde el mes de agosto. Keynes ya señalaba la importancia de los ánimos y las expectativas de los empresarios para relanzar la inversión que es imprescindible para que la producción aumente. La confianza en el futuro, en que la evolución de la situación económica será positiva, es un elemento esencial para salir de una situación de crisis como la que atravesamos. Las dificultades financieras hacen que resulte muy difícil lograr una recuperación de la actividad económica y la relajación de las tensiones en los mercados  es imprescindible para que esas dificultades cedan paso a una situación normalizada en que el dinero fluya sin obstáculos allá donde un proyecto empresarial presente posibilidades de éxito.

Con perspectiva, podemos afirmar ahora que hubo serios errores de concepto cuando se diseñó y se puso en marca la unión económica y monetaria. A tropezones, con dificultades y desacuerdos, pero con firmeza, el futuro se va aclarando y aquellos errores están en camino de ser rectificados. Los gobiernos europeos están logrando que, no sin tensiones y conflictos, se abandonen los gastos desmedidos y se ajusten los mecanismos de mercado que permitan relanzar el crecimiento con unas bases más firmes. El funcionamiento del sistema financiero exige un entorno en el que la autoridad monetaria del BCE pueda transmitir al conjunto de la eurozona sin distorsiones las señales necesarias para que el crédito y la liquidez circulen con fluidez. Esto exige reformas institucionales que van desde una mejor supervisión de la banca a la posibilidad de evitar excesivas diferencias entre los tipos de interés de la deuda de los distintos países. Ambas cosas llevan camino de resolverse en los próximos meses. Por todo ello, aunque a algunos les parezca imposible visto desde la complicada situación actual, pienso que es hora de que empecemos a pensar en que se acerca el final de la pesadilla y en que podemos confiar en el futuro.

J. T.