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domingo, 19 de mayo de 2013

The Light


Me ha hecho gracia esta caricatura de KAL en la edición de esta semana de The Economist (http://www.economist.com/news/world-week/21578051-kals-cartoon?frsc=dg%7Ca) . Nada más adecuado para retomar mi blog, abandonado desde hace meses, teniendo en cuenta el nombre del mismo...



J. T. 

lunes, 24 de diciembre de 2012

No todo es economía





Acabo de escuchar el mensaje de Navidad de S.M. el Rey Don Juan Carlos y, como economista, no puedo menos que elogiar una de las ideas clave que ha querido transmitirnos a los españoles, a saber, la que da título a esta entrada. En tiempos de zozobra y de crisis, me parece muy oportuno apartarse del ya clásico "it's the economy, stupid" y recordarnos que la obsesión por lo material es perniciosa cuando tocan vacas flacas. Desde el punto de vista económico, como desde el sentido común, está bien claro que las dificultades que atraviesa España sólo podrán superarse con el esfuerzo de todos. Somos muchos los que hemos tenido que sacrificar parte de nuestra comodidad y de nuestra forma de vida, sufriendo las penurias de unas medidas de austeridad extrema, consecuencia de una situación de la que la mayoría no somos responsables, si bien es cierto que llevamos años beneficiándonos de un tren de vida que quizá no estaba acorde con nuestras posibilidades.

Esa austeridad, como ha señalado el rey, debe ser compatible con el crecimiento y ya he dicho en este espacio anteriormente que pienso de verdad que hemos dado grandes pasos para sentar las bases de un crecimiento futuro que ahora parece lejano, pero que muchos empezamos a atisbar examinando algunos datos e indicadores recientes. El esfuerzo que necesitamos exige la concordia, el consenso y la superación de las diferencias, la búsqueda en definitiva de lo que nos une, relegando a un segundo plano lo que nos separa por el bien de todos. Nuestras instituciones no son perfectas, pero han funcionado admirablemente bien durante más de treinta años. Respetemos ese acervo y no rompamos la baraja ni intentemos engañar o interpretar las reglas en beneficio propio. Somos un gran país con una historia larga y llena de motivos para sentirnos orgullosos de lo que somos. Vayamos por el mundo con la cabeza alta, con nuestra hermosa lengua por bandera, de la mano de las naciones hermanas del otro lado del Atlántico y de nuestros socios europeos, con la mayoría de los cuáles compartimos una moneda que en apenas una década ha conseguido convertirse en una de las principales divisas del mundo, por mucho que algunos agoreros quieran sacar provecho de un supuesto hundimiento de la Unión Monetaria que la sustenta, mientras quienes la compartimos damos los pasos para consolidarla.

Es Navidad y este tiempo debe ser ocasión para que luzca algo más que las luces en nuestras calles y en nuestros hogares. Hagamos que brille la generosidad frente al resentimiento, la solidaridad frente a la avaricia, el sentido común frente a la maniobra traicionera, el compromiso frente al enfrentamiento, la paz y el optimismo en lugar de la reyerta y el catastrofismo, la luz de la esperanza en fin, desterrando las tinieblas del miedo.

Feliz Navidad a todos los españoles y a nuestros amigos de todo el mundo.

J. T.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Más Europa




Hace un par de semanas (Confianza en el futuro) expresaba mi confianza en que la situación económica iba camino de mejorar, pues, aunque tarde y un poco a trompicones, la Unión Europea estaba tomando las medidas necesarias para resolver los problemas que han hecho que nos encontremos en la situación actual, que la crisis económica mundial se haya manifestado en Europa de una forma tan virulenta. Entonces apuntaba que la decisión de poner en marcha la unión monetaria y establecer una moneda común para la mayor parte de los países miembros, una decisión política valiente en aquellos momentos, se adoptó sin establecer los mecanismos necesarios para lograr un buen funcionamiento de la política monetaria y evitar el riesgo de movimientos económicos divergentes entre los distintos países que compartimos el euro como moneda.

El acuerdo logrado la semana pasada para establecer  un mecanismo conjunto de supervisión bancaria para el conjunto de la zona euro es un paso muy importante en la dirección correcta. Es cierto que la forma en que se va a implantar no es perfecta y es lamentable que se deje a las autoridades nacionales al supervisión de algunas instituciones, pero el acuerdo en sí permite avanzar en la arquitectura de lo que sin duda llegará a constituir un sistema financiero más homogéneo y más estable. Queda por resolver la puesta en marcha de mecanismos que aseguren una mejor coordinación de las políticas fiscales. Ese paso será complicado, ya que los gobiernos de los países miembros deberán inevitablemente ceder parte de su soberanía a las instituciones europeas, lo que a su vez implica la necesidad de democratizar y hacer más transparentes esas instituciones. Sin embargo, estoy convencido de que la economía europea saldrá beneficiada y reforzada de ese proceso. Para poder sobrevivir en un mundo interconectado en el que el poder económico se concentra en las manos de grandes potencias como Estados Unidos y China, Europa debe esforzarse para poder tratar de igual a igual a esos gigantes y no podrá hacerlo dignamente mientras no cuente con las estructuras de poder y las instituciones adecuadas.

J. T.